Investigadores austriacos desarrollan disolvente que permite reciclar el 100% del algodón y el 97% del poliéster en telas mixtas

 

Investigadores en Viena desarrollan nuevo solvente a base de mentol separa algodón y poliéster en solo 5 minutos, sin dañar las fibras.

  • Poliéster y algodón separados sin perder calidad.
  • Disolvente simple, reciclaje casi total.
  • Recuperación de materiales en minutos.
  • Proceso con potencial industrial.
  • Menos residuos, menos emisiones.

Un disolvente simple hace que el tejido de polycotton sea completamente reciclable

Lo que comúnmente se considera “tejido de poliéster” suele ser en realidad una mezcla de poliéster y algodón. Una combinación muy útil en la ropa cotidiana, pero extremadamente difícil de reciclar. Un nuevo disolvente, sin embargo, consigue separar ambos componentes y devolverlos a un estado casi totalmente reutilizable, algo que lleva años persiguiéndose en la industria textil.

Desarrollada por la doctoranda Nika Depope, el investigador Dr. Andreas Bartl y su equipo en el Instituto de Tecnología Química de la Universidad Tecnológica de Viena (TU Wien), la solución está formada por mentol y ácido benzoico, dos sustancias sólidas a temperatura ambiente que, al calentarse hasta 216 °C, se transforman en un disolvente eutéctico profundo.

Cuando un textil de polycotton se sumerge en este líquido, el poliéster se disuelve y se separa de las fibras de algodón en apenas cinco minutos. El algodón no sufre daños y puede lavarse, secarse y emplearse de nuevo. El poliéster, por su parte, precipita al enfriar la solución y también mantiene sus propiedades originales.

En las pruebas realizadas hasta ahora, se ha logrado recuperar 100% del algodón y 97% del poliéster sin alteración química. “Lo sorprendente de este proceso es que ni el algodón ni el poliéster pierden su integridad”, explica Bartl. “El algodón conserva su estabilidad y puede hilarse otra vez; y el poliéster mantiene su estructura y su temperatura de fusión”.

El equipo trabaja ahora en reducir la temperatura necesaria para que el disolvente funcione, buscando un proceso más eficiente y compatible con escalas industriales.

Un avance clave para la economía circular textil

Este tipo de mezclas, presentes en camisetas, ropa de cama o prendas deportivas, son uno de los mayores quebraderos de cabeza de la industria. Separarlas con métodos mecánicos o químicos convencionales suele ser caro, lento o poco eficiente. La posibilidad de hacerlo en cuestión de minutos y sin degradar el material cambia por completo el escenario.

La moda ha sido señalada repetidamente por su enorme impacto ambiental. Solo en Europa, las normativas recientes obligan a los países a recoger selectivamente los residuos textiles y fomentar su reutilización. Sin tecnologías de separación fiables, ese objetivo corre el riesgo de ser simbólico. Este nuevo disolvente encaja con la tendencia regulatoria y con la presión creciente para reducir el volumen de residuos incinerados o exportados.

Además, el uso de sustancias relativamente comunes —mentol y ácido benzoico— reduce la barrera de entrada. No son compuestos exóticos ni especialmente peligrosos, lo que facilita imaginar una cadena de reciclaje capaz de integrarse en plantas ya existentes.

Potencial

La tecnología aún necesita ajustes, especialmente en la temperatura de operación, pero su potencial es evidente:

 Escalabilidad industrial: si el proceso se optimiza para funcionar a menor temperatura, podría integrarse en líneas de tratamiento a gran escala sin consumir cantidades desproporcionadas de energía.

  • Impacto directo en la moda rápida: muchas prendas baratas están hechas precisamente de polycotton. Poder reciclarlas de forma efectiva permitiría cerrar un ciclo que hoy es prácticamente lineal.
  • Reutilización de materiales sin “downcycling”: el hecho de recuperar fibras sin degradación evita el habitual problema de convertir residuos en materiales de menor valor. Aquí, el algodón puede volver a ser algodón de calidad, y el poliéster, poliéster apto para nuevas prendas.
  • Impulso a políticas de responsabilidad ampliada: empresas y administraciones podrían apostar por sistemas de devolución y reciclaje más ambiciosos sabiendo que existe una tecnología capaz de procesar grandes volúmenes sin alterar la calidad del producto final.

Si este proceso logra mejorar su eficiencia energética, podría convertirse en una de las piezas clave para transformar la gestión de residuos textiles. No solucionará por sí solo el impacto de la moda —ninguna tecnología lo hace por sí misma—, pero sí ofrece una herramienta sólida y realista para avanzar hacia un modelo más responsable con el planeta.

Fuente: Vía New Recycling Method for Textiles | TU Wien

Más información: Deep eutectic solvent as a solution for polyester/cotton textile recycling – ScienceDirect

27 noviembre, 2025